Archivo de la categoría ‘Los refrescos’

Gaseosa, una bebida refrescante con sello made in spain


Es un refresco típicamente español. La vivacidad de las burbujas, sus matices cítricos y su acidez moderada conquistaron el paladar de la gente de la época hace ya más de un siglo y la han mantenido hasta hoy como una de las bebidas refrescantes más apreciadas. Es fresca, ligera y auténticamente baja en calorías, pues contiene menos de una caloría por cada 100 mililitros.
La gaseosa fue uno de los refrescos pioneros en España. Supuso una auténtica revolución en el mercado de las bebidas porque el anhídrido carbónico que incorporaba hacía disfrutar de cada vaso de una forma desconocida hasta el momento. Por eso, no tardó en convertirse en un hábito presente en el día a día de la mayoría de las familias de la época.
.
Se trata de un refresco con mucha tradición en España. Se comenzó a fabricar a gran escala a comienzos del siglo XX y se popularizó a partir de los años 50. En esa época era frecuente que en cada provincia hubiese fabricantes locales de gaseosa que abastecían a la comarca de esa novedosa bebida que hacía cosquillas en el paladar y que estaba siempre presente en las mesas a la hora de comer.
.
Esta bebida refrescante se caracteriza sobre todo por un sabor que mezcla una ligera acidez con toques cítricos y un suave sabor a lima que deja una refrescante sensación en el paladar. Sus propiedades organolépticas hacen de ella una bebida muy apropiada para tomar tanto sola como en forma de acompañante de otras, ya que potencia el sabor y el aroma y aporta un toque de frescura.
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Bebidas refrescantes sin gas


Cada vez son más los que optan por consumir bebidas refrescantes sin gas. La producción de estas bebidas se ha duplicado en los últimos 4 años. Aunque, los refrescos carbonatados continúan estando a la cabeza de nuestras preferencias, en la actualidad, el 15% del total de lo que se produce en España corresponde a esta categoría
Las bebidas refrescantes sin gas están compuestas en su mayor parte por agua a la que se le añaden distintos aromas y sabores, extractos de zumos de frutas, azúcares, etc. Dependiendo del tipo de bebida puede incluir vitaminas y minerales, como en el caso de las bebidas para deportistas.
.
Lo único que distingue a un refresco sin gas de cualquiera de las tradicionales bebidas carbonatadas es la ausencia de anhídrido carbónico, el causante de las populares burbujas.
.
La producción de este tipo de bebidas en España supera los 700 millones de litros. Entre ellos, las de té y las bebidas para deportistas están entre los que más gustan. Así, del total de la producción de bebidas refrescantes, con y sin gas, son estas dos variedades las que, proporcionalmente, más han crecido en los últimos años.


Tónica, un refresco con mucha historia


La tónica es una bebida con una larga tradición. Nació en las farmacias y poco a poco se fue extendiendo su consumo como bebida refrescante para calmar la sed. Su principal característica es su peculiar sabor amargo. En España se hizo muy popular a partir de los años 60.
Sola o combinada con otras bebidas, la tónica mantiene un buen número de seguidores. Su toque amargo se consigue gracias a la quinina, un ingrediente que se extrae del árbol de la quina.
.
También se suele tomar en los momentos previos a las comidas o las cenas, a modo de aperitivo, ya que sus propiedades organolépticas despiertan las papilas gustativas y abren el apetito.
.


En la mesa, acompañando a los distintos platos, también presenta múltiples posibilidades. Según los expertos, su suave amargor, su capacidad refrescante y la intensidad de sus aromas, marida a la perfección con frutos secos, aceitunas aliñadas, ahumados, huevas de pescado, sardinas picantes, escabeches, tomates al horno con queso y frituras de pescado.
.
La tónica también es muy valorada en la coctelería. Sus toques amargos combinan a la perfección con múltiples frutas como, por ejemplo, con las mezclas elaboradas a base de frutas dulces como el melón, la sandía o el plátano, porque la quinina logra el equilibrio entre los sabores.

Los sifones, un clásico que se moderniza


Fueron de las primeras bebidas refrescantes que se empezaron a fabricar en España. Sus burbujas suponían una auténtica novedad en la época y fueron los líderes del mercado durante varias décadas. Tras el paso de los años, el sifón convive con una gran variedad de bebidas refrescantes y ha encontrado nuevas fórmulas para adaptarse a distintas necesidades y formas de consumo actuales.
Existe constancia de que hace 175 años comenzaron a fabricarse los primeros sifones en España. Se trataba de unos de los refrescos pioneros en nuestro país. Nació en las farmacias y se utilizaba para tratar pequeñas afecciones como dolencias estomacales. De hecho, hay documentos que indican que en las farmacias de Cataluña, en el año 1834, se preparaban sifones. También en muchos hospitales se fabricaba y se distribuía de forma gratuita entre los pacientes.
.
El sifón está compuesto principalmente de agua carbonatada. Sus características burbujas suponían una nueva forma de saborear una bebida. Así, gracias a su sabor, se fueron popularizando y pasó a formar parte de los hábitos alimentarios de la población.
.


Durante sus primeras décadas de vida compartió mesa con bebidas gaseosas pero, poco a poco, fueron surgiendo nuevos sabores y propuestas en el mercado de las bebidas refrescantes. Por eso, al convivir con más productos tras el paso de los años, su consumo disminuyó.
.
El sifón ha sabido adaptarse a las necesidades y a las nuevas formas de consumo actuales, con envases más prácticos y manejables y ligado a la buena gastronomía y al arte de la mixología. Esta versatilidad ha conseguido que los sifones vuelvan a ponerse de moda. Es una bebida muy apreciada en la alta cocina y algunos de los chefs más reconocidos la están volviendo a poner de actualidad.

Refrescos de naranja y de limón, sabores de siempre


Son dos de los sabores con más tradición. Aunque cada año aumenta la variedad de bebidas refrescantes, los refrescos de sabores cítricos, de naranja o de limón, se mantienen entre los preferidos por los consumidores. Según las Estadísticas de Producción de ANFABRA, aproximadamente el 20% de los refrescos que se producen en España son de estos sabores.
Las bebidas refrescantes de cítricos figuran entre las primeras que se empezaron a fabricar industrialmente en España. Tras los sifones, aguas de selz, sodas, gaseosas, etc. la oferta de sabores de aquellas primeras bebidas carbonatadas se fue diversificando, y entre ellos, los de naranja y de limón, se hicieron muy populares.
.
Desde aquellas primeras naranjadas y limonadas, estas bebidas refrescantes se han ido adaptando a los tiempos. En nuestros días, existen versiones light, otras sin gas, en envases de distintos tamaños, materiales, etc. Por eso, siguen estando entre los preferidos por los consumidores.
.

De hecho, casi la cuarta parte de los refrescos que se fabrican en nuestro país tienen sabor a naranja o a limón, y cada año salen al mercado nuevas presentaciones. Además, los ácidos cítricos que proporcionan al sabor de naranja y al de limón una intensidad y acidez muy especiales hacen que, además, estén presentes en otros refrescos que mezclan distintos sabores, en bebidas refrescantes de té, en bebidas para deportistas, etc.

Bebidas para deportistas, más que funcionales


Las bebidas para deportistas cada vez gustan más. Así lo vienen reflejando en los últimos años las Estadísticas de Producción de la Industria de las Bebidas Refrescantes en España, que muestran la tendencia in crecendo de esta categoría de producto. De hecho, desde hace cinco años la producción de este tipo de refrescos ha aumentado casi un 40%. Su buen sabor, sus propiedades y los valores funcionales añadidos que los caracterizan hacen que cada vez sean más populares.
Hay mil formas de hacer ejercicio. Unos se apuntan al gimnasio, otros juegan entre amigos y hay quien prefiere hacer actividades como senderismo o montañismo para despejar la mente y ponerse en forma. En cualquier caso y, ya se haga deporte a nivel profesional o por afición, es fundamental tener unos hábitos de hidratación correctos que permitan que el organismo funcione saludablemente en todo momento, ya que en función de las características y la intensidad del ejercicio, así como de las condiciones ambientales, las pérdidas de líquido a través del sudor pueden ser muy importantes.
.

Las bebidas para deportistas están compuestas en un 90% por agua y, además, contienen hidratos de carbono y sales minerales, por lo que tienen una alta capacidad hidratante y aportan energía y electrolitos al organismo. Son estos elementos los que las convierten en las bebidas idóneas para las personas que realizan alguna actividad física. Por otra parte, hay que tener en cuenta que las personas que realizan ejercicio son uno de los colectivos que presenta un mayor riesgo de deshidratación, dado que cuando se realiza un gran esfuerzo físico se puede perder la sensación de sed.
.
Por eso es importante ingerir líquidos antes de que aparezca esta señal de atención. Los especialistas recomiendan beber antes, durante y después del ejercicio y aconsejan pesarse al comienzo de la actividad física para comprobar la cantidad de líquido que se ha perdido y que, en consecuencia, es necesario volver a recuperar.

Gas: esas maravillosas burbujas


Gas acaba con una ‘s’ de sonrisa… y es que las burbujas son divertidas, refrescantes y agradables. Producen un simpático cosquilleo en el paladar, generan el efecto efervescente que le gusta a tanta gente e intensifican el sabor y el aroma de los refrescos. Por eso, aunque hay una enorme variedad de bebidas no carbonatadas, los refrescos con gas siguen siendo muy populares.
Aunque la industria de las bebidas refrescantes innova constantemente para ofrecer distintas opciones que se adapten a las necesidades de los consumidores hay ciertas categorías que se mantienen con el paso de los años dando lugar así a nuevas generaciones que comparten los mismos gustos que sus mayores. Es el caso de los refrescos con burbujas.
.

El gas y las bebidas refrescantes han evolucionado juntos a lo largo de la historia. Los primeros refrescos contenían CO2, por eso, parte de la evolución que ha experimentado el sector ha tenido al gas como uno de sus grandes protagonistas. Así, hoy en día, aunque la oferta de bebidas no carbonatadas se incremente cada año, las bebidas con gas siguen siendo muy populares. Las cifras lo demuestran. En los últimos años, la producción de bebidas refrescantes con gas se ha mantenido en torno a un 85% aproximadamente del total, lo que pone de manifiesto la gran aceptación que tienen.

Refrescos auténticamente light


Los refrescos light, que tienen cerca de 0 calorías, son una tendencia en alza desde hace varios años, tanto en producción como en consumo, y ya suponen más de la cuarta parte de los refrescos que se fabrican en España.
Los refrescos light, sin apenas calorías, son una buena opción para disfrutar del buen sabor de una bebida refrescante. Además de tener prácticamente 0 calorías, existe una gran variedad de refrescos entre los que se puede elegir. Hay versiones light de los tradicionales refrescos de cola, naranja o limón, pero también de muchos de los nuevos sabores que cada año se lanzan al mercado y de distintas variedades como los refrescos sin gas.

Y es que cada vez son las más las personas que optan por las bebidas light. Desde hace 5 años es una de las categorías de producto que más ha aumentado en España en producción, variedad y consumo.  De hecho, actualmente ya representan más del 25% del total de refrescos fabricados. Auténticamente light

Los refrescos light sustituyen completamente el azúcar de las versiones originales. Por eso, este tipo de refrescos tienen solamente entre 0 y 7 calorías por 100 mililitros. De hecho, hay bebidas como la gaseosa que tienen cerca de cero calorías.

Bebidas de té


En los últimos años ha aumentado la demanda de las bebidas refrescantes de té. De hecho, es uno de los tipos de refresco que cada año experimenta un mayor crecimiento. Para adaptarse a esta tendencia, los fabricantes de refrescos han ampliado la oferta. Además de los clásicos refrescos de té, con distintas variedades como el té rojo o el negro, se pueden encontrar propuestas que incorporan otros ingredientes como melón o melocotón.
Las bebidas refrescantes de té han experimentado un gran crecimiento a lo largo de los últimos años. Su porcentaje de producción –aproximadamente un 3%- es pequeño en comparación con otros refrescos más clásicos como los de cola, naranja o limón. Sin embargo, es uno de los tipos de refrescos que más crece proporcionalmente cada año.
.
De hecho, el éxito que han alcanzado las bebidas refrescantes de té durante los últimos años ha llevado a la industria española de los refrescos a aumentar la oferta de este tipo de bebidas para adaptarse a la demanda de los consumidores. Así, desde el clásico refresco de té negro o rojo han ido apareciendo nuevas propuestas. Actualmente existe una gran variedad de sabores y tipos, de modo que cada persona puede elegir el que más le apetezca dependiendo del lugar, la situación, o la comida con la que lo vaya a acompañar. Desde refrescos de té con toques de limón o naranja hasta propuestas más atrevidas como el melón o el melocotón.

Bitter, un clásico entre las bebidas refrescantes


Su intenso color rojo y su peculiar sabor amargo le otorgan una personalidad indiscutible. Esta bebida refrescante con nombre inglés es elegida para acompañar muchos momentos y, en especial, los previos a comidas o cenas.
Cuando el bitter irrumpió en el mercado español supuso una auténtica revolución. Se trataba de una propuesta innovadora, con un característico sabor amargo, en un momento en el que predominaban las bebidas refrescantes con gas y con sabor dulce. La versión que conocemos aquí, como bebida refrescante sin alcohol, sólo se comercializa en España y en Italia.
.

En los años 60 el bitter se hizo muy popular. Su nombre procede del inglés y su significado describe su principal característica: su sabor “amargo”. Es precisamente este gusto lo que lo convierte en una bebida refrescante ideal para tomar en los aperitivos. Según los expertos, sus notas amargas sirven para abrir el apetito en su justa medida antes de las comidas. Despierta el sentido de las papilas gustativas y, además, tiene propiedades digestivas. Son muchos los momentos del día en que se puede saborear el bitter, aunque dadas sus características, es idóneo antes de la comida o de la cena.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR