Tónica, un refresco con mucha historia


La tónica es una bebida con una larga tradición. Nació en las farmacias y poco a poco se fue extendiendo su consumo como bebida refrescante para calmar la sed. Su principal característica es su peculiar sabor amargo. En España se hizo muy popular a partir de los años 60.
Sola o combinada con otras bebidas, la tónica mantiene un buen número de seguidores. Su toque amargo se consigue gracias a la quinina, un ingrediente que se extrae del árbol de la quina.
.
También se suele tomar en los momentos previos a las comidas o las cenas, a modo de aperitivo, ya que sus propiedades organolépticas despiertan las papilas gustativas y abren el apetito.
.


En la mesa, acompañando a los distintos platos, también presenta múltiples posibilidades. Según los expertos, su suave amargor, su capacidad refrescante y la intensidad de sus aromas, marida a la perfección con frutos secos, aceitunas aliñadas, ahumados, huevas de pescado, sardinas picantes, escabeches, tomates al horno con queso y frituras de pescado.
.
La tónica también es muy valorada en la coctelería. Sus toques amargos combinan a la perfección con múltiples frutas como, por ejemplo, con las mezclas elaboradas a base de frutas dulces como el melón, la sandía o el plátano, porque la quinina logra el equilibrio entre los sabores.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

CERRAR